La Joven Manos de Tijera

1998 | Revista Paula

Durante los pr√≥ximos siete meses, Andrea Chignoli, la montajista m√°s joven del cine chileno, no tendr√° direcci√≥n fija: andar√° por Asia y Europa vagabundeando en busca de perspectiva. “El viaje que voy a hacer es para mirar y vivir. Cuando trabajas en cine, las experiencias vitales son cruciales”, afirma.

Con 25 a√Īos, ya ha manoseado las tripas de En tu casa a las ocho e Historias de f√ļtbol, cortando y pegando una imagen con otra, y ya tiene listas Los enredos de Sussi (un telefilme a punto de estrenarse en Televisi√≥n Nacional) y Cielo ciego, primer largometraje de Nicol√°s Acu√Īa. Adem√°s, asisti√≥ los montajes de Johnny Cien Pesos, Los n√°ufragos y Mi √ļltimo hombre. Y los cortometrajes que ha montado -sin cobro de por medio- suman m√°s de quince. Valiente tarea considerando que en Chile no existe una tradici√≥n acad√©mica cinematogr√°fica.

Andrea aprendi√≥ a manejar la moviola en el laboratorio de cine de su padre, un argentino que se qued√≥ en Chile porque Ra√ļl Ruiz le pidi√≥ que fuera su asistente de direcci√≥n en Tres tristes tigres. Con el material que sobraba de los trabajos de su padre, mont√≥ su primera pel√≠cula: unos ping√ľinos de la Ant√°rtica que mov√≠an la boca, sincronizados con una canci√≥n de los Beatles.

Termin√≥ periodismo en Concepci√≥n para tener una experiencia universitaria y nunca ha trabajado en publicidad. “Por ahora, mi aventura est√° en las im√°genes del cine”, dice. Si un rodaje dura cuatro semanas, un montaje toma entre ocho y doce, tiempo que permite reflexi√≥n. “En esto, el ritmo es muy importante”, asegura. “Por ejemplo, mientras hac√≠a mi tesis, viv√≠ cuatro meses en completa tranquilidad en una caleta de pescadores. Y ese ritmo personal se reflej√≥ despu√©s en el siguiente montaje: las tomas fueron m√°s largas y contemplativas que otras veces”.

Revista Paula – Feb.1998